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Vacuna de Cansino: por qué ya nadie quiere las dosis que prometían salvar a la Sputnik V

La vacuna china de Cansino tuvo por ahora una historia desafortunada en la Argentina. Los planetas no se alinearon para que lo que prometía ser una opción salvadora, principalmente como segunda dosis de la Sputnik V, satisficiera esa expectativa: el interés decayó y su demanda se acaba de discontinuar hasta nuevo aviso.

Se trata de una de las dos vacunas monodosis que hay en el mercado. La otra es la de Johnson & Johnson, que Argentina aprobó pero por ahora no cerró contrato alguno. Cuando la escasez de vacunas era un problema importante en el país, el Gobierno acordó un acuerdo marco con Cansino por 5,4 millones de dosis.

Promediaba junio y Argentina no lograba despegar en su campaña de inmunización, sobre todo por el faltante de segundas dosis de Sputnik V. Sin embargo, tampoco fue fácil entonces que llegaran las dosis de Cansino. El primer lote arribó recién en la primera semana de agosto. China impidió exportarlas antes porque priorizaba la vacunación de su población.

La vacuna de Cansino fue, al mismo tiempo, eje de un “tironeo” entre Nación y las provincias. Al menos Córdoba, Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires y la Ciudad se sumaron a la demanda de esta vacuna en aquel momento de jeringas flacas. Si todos esos pedidos se hubieran plasmado, Argentina hubiera contado con 14 millones de dosis.

Cansino fue, de algún modo, el fusible político que encontraron algunas provincias como única opción para desmarcarse de Nación y mostrar que avanzaban de forma independiente en la compra de vacunas, cuando la escasez y la escalada de acusaciones por esa carencia imperaban. En la práctica, la esgrima verbal nunca redundó en un beneficio sanitario.

Aplicación de una dosis de Cansino en Tecnópolis: Foto: EFE

Finalmente, hace unos días el gobierno nacional le comunicó a Cansino que por el momento no seguirá requiriendo nuevos lotes de sus vacunas, cuando ha arribado al país poco más de 1 millón de dosis y restarían llegar unas 400 mil. Es decir que del plan original quedarían fuera de la hoja de ruta cerca de 4 millones de dosis.

Según pudo saber Clarín tanto de fuentes de las provincias y cercanas al laboratorio, desde los distritos por ahora tampoco se ha renovado el interés por comprar Cansino, pese a que la compañía farmacéutica ya se puso en contacto con cada una de las gobernaciones. Hasta ahora no les podía vender porque la condición era que Nación fuera prioridad.

Las vacunas de Cansino estuvieron en las heladeras de Nación durante más de un mes antes de ser distribuidas. Una de las opciones más firmes que barajó el Gobierno fue aplicarlas como segundas dosis de la Sputnik V, dado que está fabricada con el mismo adenovirus 5 que el segundo componente de la rusa. Finalmente, el Gobierno le encontró otro destino.

Se decidió apuntar a poblaciones alejadas de centros urbanos, sin Internet, a las que les cuesta más acceder a la vacuna. Allí el Estado debe ir a buscarlos, pero por lo que reflejan las cifras del Monitor Público de Vacunación no se ha logrado aún una gran cobertura. Si bien el stock de Cansino supera 1 millón de dosis, se ha aplicado apenas 110 mil en todo el país.

Provincia y Ciudad de Buenos Aires son los dos distritos que más dosis usaron, con 21 mil y 25 mil, respectivamente. Le sigue Córdoba, con 11 mil dosis. Hay provincias que no llegan a las 100 dosis aplicadas, como Chubut, Jujuy, San Juan, Tierra del Fuego y Tucumán. Mientras que Chaco, Formosa, Salta y Tucumán administraron menos de mil.

La vacuna de Cansino usa el adenovirus 5, el mismo que el componente 2 de la Sputnik V. Foto: AFP

La vacuna de Cansino, de una sola dosis, tiene una performance algo menor a la de Sinopharm con dos. Los resultados de fase 3 (parte del ensayo se hizo en Argentina) mostraron la eficacia del 65,7% entre 28 días a 52 semanas luego de la vacunación. 3. El inoculante, cuyo nombre comercial es Convidecia, fue aprobado en el país el 10 de junio pasado.

La vacuna de Cansino, como la Sputnik V, no fue autorizada aún por la Organización Mundial de la Salud. El presidente Alberto Fernandez manifestó esta semana en la cumbre de líderes del G20 al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, su deseo de que el organismo apruebe la vacuna rusa. Pero nada trascendió sobre la china.

Según pudo saber Clarín, hace dos semanas hubo una inspección de la OMS a China para avanzar con el proceso de aprobación. Esa habilitación es clave para que luego Estados Unidos y Europa acepten sin restricciones el ingreso de extranjeros que hayan recibido esta vacuna.

Fuentes del Ministerio de Salud de Santa Fe, provincia inicialmente interesada en comprar Cansino, negaron que la falta de autorización de la OMS sea un escollo para avanzar en ese sentido. Creen que es suficiente que cuente con la aprobación de la ANMAT. Y que el motivo del enfriamiento de la demanda se debe a que hoy ya hay dosis suficientes para continuar con el plan de inmunización.

Un escenario similar existe en la Ciudad. Fuentes del Ministerio de Salud porteño dijeron que por ahora no tienen previsto concretar una nueva compra por fuera de las que recibió Nación. “Vamos a ir evaluando en caso de que se necesiten”, afirmaron.

El infectólogo Eduardo López insistió, ante la consulta de Clarín, con que Cansino podría ser una buena opción como segunda dosis de la Sputnik V, o también como refuerzo de otra vacuna. Habrá que esperar a que los caminos de la necesidad argentina y la disponibilidad de la empresa china vuelvan a cruzarse, para que la relación bilateral tenga una nueva oportunidad.

Colaboró: Corresponsalía Rosario

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