No habrá revalúo pero aumenta el inmobiliario

La gobernadora Vidal anunció que el revalúo inmobiliario no será tenido en cuenta para la elaboración del Presupuesto 2017. Sin embargo, el impuesto inmobiliario provincial, que se pagará a partir de enero de 2017, será un tercio más caro

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El Gobierno bonaerense decidió dar marcha atrás con la implementación del revalúo fiscal para el año próximo. Si bien el proceso técnico se completará para cumplir con la Ley de Catastro, los valores no serán incluidos en la ley impositiva que enviará el Gobierno de María Eugenia Vidal a la Legislatura provincial a mediados de octubre.

 “Cada diez años la Provincia tiene que hacer un revalúo, se tenía que hacer el 2015 y no lo hicieron”, explicó la Gobernadora, en conferencia de prensa,al tiempo que sostuvo “es una herramienta técnica de Arba”, que no será tenido en cuenta para la elaboración de la Ley de Leyes del año próximo.

Así mismo, según explicaron desde ARBA, no se incumplirá la Ley de Catastro, que establece un revalúo por década, ya que el proceso técnico iniciado (que incluye comisiones conformadas en cada municipio entre agentes de la agencia de recaudación provincial y una delegación municipal) será completado aunque los nuevos valores fiscales no entrarán en el cálculo de los impuestos correspondientes al año próximo.

El recalculó impositivo, por lo tanto, como paso posterior al revalúo podría ponerse en marcha recién en 2018, y una serie de tributos nacionales, provinciales y municipales sufrirán modificaciones a partir de un revalúo inmobiliario.

Sin embargo, las boletas del impuesto inmobiliario provincial, que se pagarán a partir de enero de 2017, serán un tercio más caras. Los números finales estarán cuando María Eugenia Vidal presente el presupuesto 2017, pero según trascendió el ajuste será de entre 25% y 35%, según las zonas y las características de los inmuebles.

La medida impactará sobre 300 mil dueños de establecimientos rurales y 6,5 millones de bonaerenses que figuran como titulares de inmuebles en ciudades y pueblos de Buenos Aires.

Cabe señalar que este año, la Provincia mantuvo el monto de las cuotas igual que en 2015. Por eso, los técnicos del Ministerio de Economía quieren “actualizar” ese impuesto que representa poco menos del 10% de los ingresos propios: la proyección para el cierre del actual ejercicio es que ingresen a las arcas 10 mil millones de pesos por el Impuesto Inmobiliario. El filón de la recaudación en Buenos Aires es el impuesto sobre los Ingresos Brutos (derivado de un porcentaje de la facturación de empresas, comercios y profesionales) que aporta el 75% de lo que entra al fisco.

El inmobiliario rural, en tanto, se liquida en cuatro cuotas anuales y tuvo un fuerte ajuste hace dos años que provocó la reacción del sector agropecuario. El inmobiliario urbano y baldío se paga en cinco tramos anuales. Hay descuentos para cumplidores y para quienes abonan por adelantado el importe anual. Para los dueños de casas y terrenos, la primera cuota vence en enero.

La suba en Provincia está en línea con la que aplicó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que ya incorporó al presupuesto enviado a la Legislatura porteña.