La Plata y un ambicioso plan de descentralización

Secretario de Relaciones Interjurisdiccionales y Desarrollo de la Municipalidad, Gustavo Princi

Gustavo Princi es el impulsor de un proyecto encarado por la Municipalidad para que todos los trámites municipales se realicen en las delegaciones comunales, desde pago de tasas hasta obtención de registro de conducir y habilitación de comercios.

Cuando una ciudad crece se impone modernizar la gestión. La Plata, se estima, cuenta con alrededor de 650 mil habitantes, aunque aún faltan los datos definitivos del último censo. El Secretario de Relaciones Interjurisdiccionales y Desarrollo de la Municipalidad, Gustavo Princi, es el impulsor del Programa de Descentralización y Modernización Administrativa. Se trata de un ambicioso plan que apunta a llevar las funciones y servicios municipales a las delegaciones comunales, que en la capital provincial ascienden a 18, a las cuales se le sumarían cuatro oficinas más en el casco urbano. Es que La Plata se caracteriza por una gran desigualdad socioeconómica y física y una centralidad muy marcada (la gran concentración poblacional del centro contrasta con las zonas rurales). En ese marco, los ciudadanos deben acercarse a las oficinas del casco urbano a realizar sus trámites, lo que genera pérdidas de tiempo, mucho tránsito vehicular y desborde en las dependencias.

La respuesta que plantea Princi es reconvertir los centros comunales en Centros de Gestión Descentralizada (CGD) en los que los vecinos puedan hacer la mayor cantidad posible de trámites municipales.

Se implementaría un sistema de ventanilla única en el que también se recogerían los reclamos de los vecinos, lo que permitiría hacer estadísticas que ayudarían a elaborar políticas públicas específicas para cada localidad.

Entre los trámites que se podrían hacer en cada CGD están los relativos a ingresos públicos municipales (cobro de tasas, confección de planes de pago); actividades comerciales (habilitaciones, transferencias, bajas, etc.); defensa del consumidor; licencias de conducir; servicios sociales y presupuesto participativo, una de las banderas de la gestión de Pablo Bruera. Además se realizarían actividades culturales, de información a la comunidad, capacitación, más eventos de interés social (charlas, seminarios, etc.).

Princi no dejó de lado la cuestión fundamental del financiamiento, algo fundamental para implementar un sistema informático que posibilite la completa instalación de los servicios, las refacciones edilicias que hagan falta en cada CGD y la maximización de la efectividad de los recursos existentes. Se pensó inicialmente en obtener los recursos a través del Programa de Mejora de la Gestión Municipal del BID, al cual adhirió la provincia de Buenos Aires. Pero contraer deuda requiere la aprobación por ordenanza del Concejo Deliberante y, fundamentalmente, comprometer los recursos de la Comuna para años venideros. Por eso se optó por empezar por una experiencia piloto en City Bell, Olmos y Los Hornos solventada con recursos propios mientras se estudia el tema en el cuerpo deliberativo. Empezaron con la capacitación del personal y el funcionario estima que en agosto se podrán hacer las primeras evaluaciones de resultados.

Se espera que los trámites se agilicen porque el trabajo que ahora se realiza en una oficina, se distribuirá en veintidós. Para esto, a priori no haría falta tomar nuevo personal, sino que se  capacita al que ya está trabajando y, llegado el caso, se harán los reemplazos pertinentes por jubilación, ya que en la planta de La Plata hay muchos empleados cerca de ese plazo.

“La que viene tiene que ser la gestión de la descentralización” afirma Princi, a pesar de que elecciones de por medio, podría cambiar el partido gobernante. Gustavo asegura que, más allá de eso, con la voluntad política del actual intendente Bruera, a principios del 2012, este proyecto ya podría estar en marcha en todas las delegaciones. Desde ya que la apuesta es que Bruera renueve su mandato pero, si no fuera así, Princi cree que la descentralización debe ser una política de Estado que exceda el color político del gobernante de turno.