Otro capítulo de la disputa Scioli-Mariotto

Las diferencias entre Mariotto y Scioli son notorias, y La Provincia Hoy las viene resaltando desde hace algunos meses. El encuentro convocado por el Vicegobernador, sin participación de ningún hombre del sciolismo, a fines de delinear políticas para seguir desde el Senado fue una de las muestras más estrepitosas de la separación antes de la asunción. Un puñado de días después de asumir, otro conflicto saltó a mostrar las diferencias.

 

 

El lunes de la asunción, la policía impidió que militantes de la Cámpora lleguen a los palcos de la legislatura, produciendo varios heridos, y cercenando la posibilidad de que estuviesen apoyando a Mariotto en su asunción.

“Fue un episodio bochornoso; estaba la Infantería en el Senado, los chicos llegaban con sus entradas y no pudieron llegar a la tercer bandeja. Un hecho bochornoso que nada tiene que ver con la democracia” dijo Mariotto durante una entrevista radial. Anibal Fernandez se manifestó en el mismo tono: “Es un bochorno, porque la Policía no tenía nada que hacer ahí”.

Esta fractura inminente, y que se viene arrastrando desde el día en que se conoció la fórmula, le está sirviendo a la oposición para pegar en ese lugar. El diputado nacional, segundo en la elección para gobernador de la provincia de Buenos Aires por la UDESO, Francisco de Narváez reclamó que «el gobernador Daniel Scioli y el vicegobernador Gabriel Mariotto resuelvan sus evidentes diferencias sin dañar a la institución policial que cumplió con su deber y las órdenes recibidas».

Por su parte el diputado bonaerense electo por UDESO, D’Alessandro, declaró “va a haber un oficialismo más chico que el que cantan los 42 diputados… La Campora va a ir a discutirle poder [a Scioli] para colocarlo en una posición permanente de tensión” (edición impresa de La Provincia Hoy Número 106).

Más allá de las críticas de la oposición, de las críticas al interior del kirchnerismo, y de las luchas de poder en la cámara, o los ministerios, hay un pueblo que tiene que ser el beneficiado. Mientras esto no suceda, los cambios de nombre no serán sino anecdóticos para la historia.