Gustavo Oliva, otro precandidato a intendente de La Plata

“Esto no es justicialismo, es injusticialismo”

El referente que proviene del ámbito educativo y se desempeña en la UIF es uno de los aspirantes a disputar la intendencia con el sello del FPV.

Gustavo Oliva estuvo ligado a la política desde su juventud, cuando militaba en el peronismo en el Colegio Nacional, una de las instituciones más prestigiosas de la Provincia, dependiente de la Universidad de La Plata. Quisieron las vueltas de la vueltas de la vida que esas dos pasiones juveniles, el Colegio y la política convergieran más de 30 años más tarde. En el 2004 era uno de los desencantados del ARI residual junto a Eduardo Macaluse y Carlos Raimundi, entre otros, y el presidente de la Universidad, Gustavo Azpiazu, lo convocó para dirigir la entidad educativa por la que pasaron René Favaloro y Ernesto Sábato. Tres meses después fue ratificado en su puesto por el voto y tuvo un aval inédito para su proyecto de reformar los planes de estudios y poner en valor un Colegio que literalmente se venía abajo.

Eso coincidió con el gobierno de Néstor Kirchner que hoy, continuado por Cristina Fernández, llevó al país a ser el que más invierte en educación en América Latina. Oliva, profesor en definitiva, evalúa que en cuatro o seis años, a este paso, la educación va a ser óptima y rescata la reinserción educativa de 400 mil chicos. Se pasó de 262 dólares anuales por alumno a más de 1700, tras la cancelación anticipada de la deuda con el FMI. Esto, sumado a la inversión que hizo la presidencia de la Nación en el Nacional, entusiasmó a Oliva y lo convirtió en un kirchnerista convencido.

Por eso busca representar a ese espacio en las próximas elecciones, como candidato a intendente de la capital bonaerense. Acusa que en La Plata no se ha instaurado el modelo nacional de desarrollo y crecimiento y ejemplifica: la terminal ferroautomotor no se hizo, el aeropuerto no transporta personas, no hay conexiones viales al puerto. Lo que hay es una mejora en las luminarias, plazas prolijas y cordones pintados por “cooperativas mal pagas y eso no es justicialismo, es injusticialismo” definió el precandidato. Lo que concluye es que no hay obras estructurales que estén a la altura de una capital provincial.

Su propuesta pasa por elaborar un plan estratégico como política de estado, “convocando a las Universidades Nacional y Tecnológica, colegios y consejos profesionales, la misma comunidad, en función de líneas directrices que sí las marque el Ejecutivo respecto a determinadas cuestiones, entre otras, el transporte. Nos llevará 4 meses, 8 meses, 10 meses”. Oliva cree que con ese plan estratégico, en un plazo de entre 4 y 6 años se podrá contar con estas obras más una línea de subterráneos, como hay en todas las grandes ciudades del mundo. “Así como transformé el colegio desde su plan de estudios hasta el edificio, así hay que hacer en la ciudad: una ciudad donde los chicos puedan caminar. Realmente quiero hacer un cambio estructural”. Sus planes incluyen la reducción de las barreras arquitectónicas para los discapacitados motrices, la reactivación del ferrocarril que una los hospitales de la ciudad, más saldar las deudas de gas y cloacas que aún perduran en el distrito. Pero enfatiza en que todo eso debe hacerse unido al proceso de la región y el país.

El kirchnerismo platense que se opone a Bruera es un espectro amplio y variopinto que incluye a Guido Carlotto (quien llegó al senado provincial por el alakismo), Ana Herrán (esposa de Carlos Castagneto, segundo de Alicia Kichner) y Guillermo Justo Chaves (referenciado en Florencio Randazzo). Desde su lugar en la Unidad de Información Financiera, a cargo de José Sbatella, Gustavo Oliva conversa seguido con Oscar Parrilli, Julio Alak y Florencio Randazzo. Por supuesto, además de los temas de Estado, se habla de política. Y en cuanto a los precandidatos a intendente de La Plata, todos dialogan entre sí e incluso compartieron un acto por el natalicio de Eva Perón. Si ese espacio acuerda un candidato o va a internas, se definirá por la aceptación que haya por el grueso de la sociedad, pero no apuran los plazos y, al respecto, Oliva concluye: “Yo voy a hacer todo lo que sea necesario para que Cristina gane por el mayor porcentaje posible en todo el país”.