La visión de nuestro país desde inversores y analistas de América
El mercado considera a la Argentina sin Macri pero no sin el FMI

En su edición de enero del corriente, la revista estadounidense Forbes, especializada en economía y mercados, publica un artículo en el que analiza la situación de nuestro país con eje en el presidente, el fondo monetario y el escenario electoral. “No se trata del regreso de Cristina. Se trata de la falla de las políticas económicas de Macri” afirman. Ven con buenos ojos al “peronismo moderado” por no ser hostil al Fondo Monetario. Entienden que las tasas exorbitantes para mantener el valor del peso no es una política que pueda seguir sosteniéndose mucho más. Los riesgos del default.

 

Por Leandro Arias

“Es difícil imaginar una situación en Argentina más delicada que esta” escribe Kenneth Rapoza, especialista en mercados y, más específicamente, en negocios e inversión en mercados emergentes. “El próximo presidente carga el préstamo más grande en la historia del Fondo Monetario Internacional. Defaultearlo literalmente cerraría a la Argentina para negocios y seguramente para prestamistas internacionales” agrega. La elección de palabras es digna de atención. Los analistas económicos locales jamás usan el término “prestamista” para referirse a “inversores” que prestan a tasas inauditas. Pero Rapoza no usa eufemismos, escribe “lenders”. “La economía se está contrayendo otra vez este año con tal vez un parpadeo en el monitor cardíaco en 2020. Por ahora, el FMI está proyectando crecimiento el año próximo y contracción este”.

El autor explica que el electorado esta “rudamente dividido” en tres tercios: uno pro-Macri, otro pro-Cristina y el resto “deseando una cara nueva”. Para Rapoza “entre los partidarios peronistas, todos parecen canibalizarse con el ex candidato presidencial Sergio Massa, el más popular” con alrededor del 23%. “Hubo mucho ruido ante el surgimiento del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como potencial candidato. Tiene una imagen favorable de alrededor del 49% contra una negativa del 35%, lo cual lo hace un inevitable”.

“Es muy pronto para preocuparse por si él es una amenaza genuina desde el momento en que necesita apoyo entre un competitivo conjunto de candidatos y convencer a todos no sólo de que es el mejor candidato peronista moderado sino también una opción mejor que Cristina”, dice Siobhan Morden, directora de Nomura Securities. “Los peronistas moderados no son la peor alternativa ya que la mayoría aceptaría la realidad económica de un programa del FMI”, afirma.

BNP Paribas espera que el peso argentino empiece a deslizarse considerablemente mientras las incertidumbres de la elección salgan al frente los próximos meses. Que no crezca la economía este año, con tasas de alrededor del 25% real hace la deuda del gobierno central insostenible.

“Fuimos conservadores en el cuarto trimestre de 2017 ante el consenso y vemos la situación actual reminiscente a 2018. Mantenemos nuestra perspectiva conservadora” dice Gabriel Garsztein, cabeza global de estrategia para mercados emergentes de BNP Paribas en Sao Paulo, Brasil. “Considere comprar protección en Argentina,” dice sobre inversores direccionando sus apuestas contra el peso. Argentina está sobreviviendo gracias al soporte vital del FMI. En la primera mitad del año, debe $45.000 millones. De ese total, $19.600 millones son pasivos del sector público. No hay riesgo de reinversión en entidades públicas, el costo de transferencia exponencial hace que los pagos de la deuda sean insostenibles.

De acuerdo a BNP, la deuda pública argentina necesita en 2020, en un segundo mandato de Macri o con un nuevo presidente, al menos $ 50 mil millones y hasta 98 mil millones entre entonces y el 2023.

“Quienquiera que sea presidente en 2020 deberá lidiar con este paquete record del FMI, un paquete que supera más de 20 veces la deuda de 3 mil millones defaulteada en 2003, cuando Néstor Kirchner era presidente” dice el artículo publicado en Forbes.

Argentina deberá achicar el gobierno de alguna manera sin cortar servicios sociales necesarios para los que fueron aplastados por una recesión de dos años. También deberá bajar la tasa de interés. Afortunadamente, tiene margen para hacerlo. Pero como la confianza en el peso es baja, hay una baja en el crédito en pesos. Las compañías no están tomando préstamos, seguramente no en pesos.

La demanda del crédito bajó 15% en términos reales año tras año. La economía se contrajo cerca del 3% el último año y se espera que este se contraiga alrededor del 2%.

También hay una alta e insostenible presión tributaria en la economía, equivalente al 42% del PBI y una deuda que equivale al 95% del PBI en septiembre de 2018. Un 79% de eso es en dólares.

“Yo no sería optimista sobre Argentina”, dice Fernando Pertini, socio y CIO de Milennia Costa Rica, una gestora privada de fondos. “No se trata del regreso de Cristina. Se trata de la falla de las políticas económicas de Macri. La actividad económica está casi muerta y la inflación no está ni cerca de ser derrotada”, cuenta.

“Mucha gente ve la crisis argentina como culpa de Kirchner. Ella también usó la desaceleración como una forma de capturar votantes, haciendo que millones dependan de su partido para llegar a fin de mes. Macri sacó muchos de esos subsidios, haciéndolo menos popular. En tiempos difíciles como estos, la gente quiere esas protecciones de vuelta. Aunque eso podría no ser suficiente para un retorno de Cristina al poder” explica Rapoza.

Un candidato alternativo a Macri y Cristina enfrentaría el reto de convencer al electorado de que el gobierno está básicamente quebrado. No puede afrontar lo que hizo una vez con dinero prestado y una valoración falsa del peso.

Todo esto sugiere una incertidumbre política hasta el segundo round de las elecciones, el 24 de noviembre.

El peso es susceptible a titulares relacionados con las elecciones y los inversores argentinos están reevaluando las chances de Macri.

“La testarudez del gobierno para manejas la inflación a través de tasas de interés ultra altas detuvieron el debilitamiento del peso pero esto no es sustentable”, dice Pertini. “La parte increíble de esta historia es que Macri tiene posibilidades reales de ganar. Ya sea que gane o pierda, Argentina necesitará reestructurar su deuda de corto plazo”.

 

Algunas conclusiones: 

-Los mercados no consideran que este sea un buen momento para invertir en el país debido a la cercanía de las elecciones.

-Con la economía en recesión y una inflación irrefrenable, evalúan que Macri ha fracasado.

-Ven con buenos ojos al “peronismo racional” porque no se abandonarían las políticas impuestas por el FMI en caso de que alguien de ese espacio alcanzara la presidencia.

-Mantener tasas exorbitantes para controlar el valor del peso es insostenible.

-Este año seguirá la recesión y las señales positivas recién podrían aparecer en 2020.

-Sea quien sea quien ocupe la presidencia desde fin de este año, deberá lidiar con vencimientos de deuda imposibles de pagar: entre 50 mil y 98 mil millones entre 2020 y 2023.

-Hoy la deuda externa equivale a un 95% del PBI.